Publicidad:
Terra
La Coctelera

Caminar, trepar, viajar... CONOCER es COMPRENDER

Siéntete libre para comentar, sugerir, proponer...

21 Marzo 2012

VÍA MOSQUITOS – LA VISERA - RIGLOS

Ayer estuvimos haciendo alpinismo en el Corredor de La Fourche para subir al Petit Pic del Midi d'Ossau pero el tiempo empeora para mañana y alguien sugiere bajar a Riglos "que nos coge de camino" y ver cómo amanece... Al final la actividad democráticamente elegida, por mayoría simple..., es la Mosquitos al Mallo de La Visera, una vía que va a poner a prueba nuestros brazos, más acostumbrados a las "suaves" placas graníticas de La Pedriza, y nuestra cabeza, poco habituada a los infernales desplomes y vacios propios de estas alucinantes formaciones de conglomerado que son los Mallos de Riglos.

El vivac en el parking del pueblo con los mallos iluminados como telón de fondo para coger sueño, repara dulcemente el cansancio de la jornada, hasta el punto de que retozamos casi diez horas en los sacos, sin marcarnos horarios ni madrugones innecesarios. Tomamos el cafetito mañanero entre el bullicio de escaladores que pululan por el pueblo creando un ambiente muy agradable y con el arnés a la cintura nos acercamos a La Visera en un breve paseo de 15 minutos. A cada metro que nos acercamos flipamos con el inmenso desplome que forma la pared, un auténtico trampolín al vacio que acongoja al más pintado.

Formamos cordada Fernando Blas, Jesús Igualada y Pablo Parrón. Me toca el primer largo (V+) que comienza unos metros a la izquierda del diedro-fisura que hay en el centro de la pared. Tras unas panzas iniciales que se pueden sortear por la izquierda se llega al primer parabolt, de color blanco, como los del resto de la vía. Son unos diez metros hasta que alcanzamos el diedro, por el que se continúa hasta una zona descompuesta de arenilla con bloques poco estables que aconseja ser evitada por la izquierda, Por encima está la reunión, montada, como todas las demás, con tres o cuatro parabolts con alguna argolla. Como es habitual en Riglos, muy vertical desde el principio.

Los dos primeros largos vistos desde el pie de vía

En los primeros metros de la Mosquitos

El segundo largo (6a) sigue por el diedro, si cabe aún más vertical, hasta que las chapas blancas lo abandonan hacia la derecha (pasos delicados) y nos llevan a la siguiente reunión. La dificultad del largo es en general V+ muy mantenido. Con los seguros bien colocados donde hace falta aunque alejen lo bastante para no descartar la colocación de algún friend o fisurero.

En el diedro fisura del segundo largo (arriba y abajo)

Llegando a la segunda reunión

El tercer largo (IV+) es evidente y remonta unos metros hasta una reunión que puede chaparse con una cinta larga para que la cuerda no roce en los metros de travesía que hay que hacer hacia la derecha (II+, muy aéreo) hasta otra reunión, común con la vía Zulú Demente.

Tercer largo (arriba y abajo)

La travesía del tercer largo

El cuarto largo (V+) sube por el diedro-fisura que sale a la derecha de la reunión y es también muy vertical, con un patio considerable y con el grado muy mantenido. El ambiente es bestial.

Cuarto largo (arriba y abajo)

El quinto largo (6a) hace la famosa travesía que lleva al trono, un bloque de buenas dimensiones que sobresale de la pared y es visible desde el mismo pueblo de Riglos, un auténtico balcón sin barandilla no apto para cardíacos. Es uno de los largos más famosos de la geografía nacional y lo tiene bien merecido, la travesía final hasta el trono con un vacio de doscientos metros a plomo bajo los pies y el extraño paso de entrada al mismo probablemente tengan mucho que ver. El largo comienza en vertical y alcanza una fisura con buenos agarres y normalmente plagada de magnesio hasta que empieza a girar a la derecha para hacer la travesía, normalmente también con los bolos plagados de magnesio. El vacio es imponente y los agarres para manos abundantes pero los brazos van cargándose y cuando llego a la entrada del trono no veo el paso, miro la distancia a la última chapa, unos dos metros, y retrocedo hasta ella. Vuelvo a intentarlo pero otra vez no veo el paso y retrocedo, creo que el vacio está pudiendo conmigo y con la tontería ya tengo los brazos para pocas bromas así que mal coloco un friend pequeño en un agujero para reducir la caída si a la tercera no logro subir al trono (está claro que no es lo mío, que a mí me vale con una silla que ni soy noble ni lo quiero ser). Y al final, a la tercera... pues va a ser que no y me voy para abajo sin mayores consecuencias que tener que remontar unos cuantos metros difíciles hasta el seguro del que quedo colgado y llamar al compañero para que venga a ver si puede subir al dichoso trono.

Iniciando el quinto largo, antes de la travesía hacia el trono

La travesía hacia el trono, en el que está subido Fernando

Jesús llegando al trono

Al final lo resolvemos (se puede subir en oposición con la espalda en el trono entrando sentado, o subiendo hacia arriba y entrando de pie) y Fernando empieza el sexto largo (6b), después de decidir no dar por acabada la vía en este punto utilizando el posible escape que hay desde el trono. Si se quiere finalizar la escalada se puede utilizar un rapel montado a la derecha del trono que en unos diez metros nos lleva a una repisa por la que se puede acceder a la canal de bajada. Los primeros metros del largo son duros (6a+) y siguen la línea de chapas con tendencia hacia la izquierda, separadas lo bastante para que no se puedan acerar todos los pasos. Antes de perder de vista al compañero en la reunión se llega al paso de 6b, que se puede acerar, no sin esfuerzo. Quedan unos metros con otro paso duro justo antes de alcanzar la reunión, en un pequeño nicho. Reunión con un patio insuperable.

Sexto largo

El séptimo largo (6a) supera una panza inicial y otras cuantas por encima, con tendencia hacia la derecha. Aunque la dificultad media sea V+, con el cansancio acumulado en este punto todo me parece imposible y acero todo lo que puedo a pesar de subir de segundo con Jesús porque también ha sido Fernando el maestro de obra en este último largo difícil.

Queda un largo de trámite muy sencillo con una chapa para indicar el camino hasta el fin de las dificultades en un parabolt con anilla y la inscripción SOS, que marca el final de la vía. Lo hacemos ya desencordados y nos acercamos a la cumbre de La Visera para contemplar el imponente vacío que domina en el reino de los mallos.

Descenso: no es necesario hacer ningún rapel porque de La Visera se desciende andando por su derecha. Hay que seguir un camino a ratos poco marcado pero con hitos que bajan por el lado este del mallo hasta que se convierte en sendero y nos lleva al pueblo en 30 minutos.

Datos prácticos:

Acceso: desde Huesca hay que dirigirse por la N-240 hacia Ayerbe y tomar un desvío señalizado a la derecha antes de llegar a Murillo de Gállego hasta el pueblo de Riglos. La pared está justo enfrente del pueblo y el acceso al pie de vía es evidente en unos 15 minutos.

Dificultad: V+, 6a, IV+, V+, 6a, 6b (6a+/A0), 6a. Aunque sea la vía más fácil que se adentra en el centro de La Visera, no puede esperarse que de ningún modo sea sencillo surcar tan bestial desplome. Los largos son mantenidos, atléticos, verticales y muy vistosos, contando con uno de los más famosos de la geografía nacional, la travesía que lleva al trono en el quinto largo

Longitud: 250 metros. La mayoría de los largos oscila entre 35 y 40 metros.

Horarios: entre 4 y 6 horas, incluido el descenso andando de unos 30 minutos.

Material: la vía está equipada con parabolts con chapas blancas y bastaría con 13 cintas exprés pero conviene llevar friends y fisureros porque alejan. Cuerdas de 60 metros y casco.

Bibliografía:

- 100 Clásicas de España. Escaladas imprescindibles, de Alfredo Merino y José Luis Rubayo. Desnivel Ediciones. Págs.151-153.

servido por vertical 1 comentario compártelo

20 Marzo 2012

CORREDOR DE LA FOURCHE AL PETIT PIC DEL MIDI D’OSSAU

A pesar de la imponente estampa que ofrece el Corredor de la Fourche desde la carretera que atraviesa hacia Francia por el Puerto del Portalet, en buenas condiciones de nieve no presenta especiales dificultades. Se encuentra en un entorno magnífico y parte en dos las imponentes paredes verticales que separan al Midi d'Ossau (2884 m.), firme candidata al título de ser una de las montañas más bonitas de todo el macizo pirenaico, del Petit Pic (2804 m.), cuya cumbre puede alcanzarse con una agradecida escalada desde el final del corredor.

Como curiosidad, el Midi d'Ossau fue en su tiempo un volcán. Lo que hoy contemplamos es el resultado de la lava solidificada en el interior de la chimenea del viejo volcán ya desaparecido.

En el invierno más seco que se recuerda desde hace décadas la nieve no ha sido especialmente abundante y el riesgo de aludes es bajo. Elegimos un sábado de marzo para ascender al Petit Pic del Midi d'Ossau y nos juntamos Fernando Blas, Gustavo Montoro, Fernando Fuentes, Jesús Igualada y Pablo Parrón. La predicción del tiempo es buena hasta el mediodía en que podría haber alguna precipitación, en todo caso de poca importancia.

El día amanece soleado y con muy buena temperatura para la época del año, todavía invierno, con lo que no nos cuesta mucho alcanzar el Puerto del Portalet y recorrer el kilómetro y medio por territorio francés que nos lleva al aparcamiento de Araille, punto de partida del camino que lleva al Refugio de Pombie (2032 m.). El camino está señalado y es claro en todo momento. Primero desciende para cruzar un torrente por un puente y luego sigue por campas hasta que se empina haciendo unas largas zetas hasta el collado del Soum de Pombie, desde donde se ve ya el refugio, que alcanzamos tras un breve tramo en ligero descenso (unos 400 metros de desnivel). Se llega en poco más de una hora.

El Refugio de Pombie en invierno suele estar cerrado pero queda abierta la parte libre, en excelente estado y con literas para quince personas, además de cocina con gas y teléfono para emergencias. Dejar algunos euros por el uso del gas y del refugio ayudará a su mantenimiento y a que podamos seguir disfrutándolo en el futuro. Aunque también cuenta con alguna manta por si la pernocta nos coge por sorpresa, es preciso llevar un buen saco de dormir.

La entrada al corredor es evidente desde el Refugio de Pombie

Desde el refugio el camino a seguir es evidente y como todavía es temprano la nieve dura facilita la progresión de modo que en unos veinte minutos estamos en la vertical del corredor. Una buena cuesta a unos 40º nos va adentrando en el corredor que se va inclinando hasta unos 45º y eventualmente algún paso a 50º. Nos encontramos un pequeño resalte en roca que en esta ocasión resulta muy fácil (II) y seguimos mientras se va ensanchando progresivamente a la vez que pierde inclinación (30º) y termina en el collado de La Fourche.

Llegando al punto más estrecho del corredor

Por encima del resalte

Llegando al final del corredor

La vista a la derecha de la pared que sube al Grand Pic del Midi d'Ossau es impresionante pero nuestro camino gira a la izquierda hacia el Petit Pic, también muy estético. Desde La Fourche descendemos unos metros hacia la izquierda para pasar unas rocas y encontrar un fácil corredor poco definido que lleva a un muro de roca de unos veinte metros (IV). Presenta en todo momento sólidas presas para pies y manos y lo escalamos sin quitarnos los crampones. Cuando pierde inclinación vemos a un grupo de navarros y vascos que preparan el rapel, montado con cintas y un maillón, en su camino de descenso.

Corredor poco definido que lleva
al murito que da acceso al Petit Pic

Escalando el muro (IV) (arriba y abajo)

Tramo final, a pocos metros de la cumbre

Desde aquí queda subir unas placas tumbadas, normalmente con un corredorcito de nieve por la izquierda, y enseguida estamos en la cumbre, marcada con un mojón de piedras. Aunque nubes bajas atraviesan el cielo a toda velocidad, creando un efecto alucinante, el viento en la cumbre no es excesivo y tiramos con calma fotos a diestro y siniestro.

Son las doce del mediodía y podríamos tirarnos aquí horas charlando y tratando de adivinar el mejor camino para subir el paredón que forma el Midi d'Ossau, del que tenemos una vista privilegiada, pero hay que bajar y destrepamos con cuidado hasta el muro de cuarto, que rapelamos, para llegar otra vez al collado de La Fourche.

Rapel bajando al Collado de La Fourche

Bajando el corredor

Aunque se puede rapelar todo el corredor por las instalaciones que habremos visto a la subida (montadas normalmente con cintas en bloques o clavos y maillón), en cinco tiradas de unos 60 metros, las condiciones son buenas y destrepamos sin problemas hasta abajo, buena parte de cara a la pared. En poco más de una hora, si la nieve no se ha ablandado demasiado, estamos de vuelta en el refugio, damos cuenta de un caldito caliente y en otra hora más bajamos al parking de Araille.

Un corredor clásico para disfrutar de una jornada "inoubliable".

Datos prácticos:

Acceso: el parking de Araille se encuentra a 1,5 kms. del Puerto del Portalet, en el lado francés. Desde Huesca se llega pasando por Sabiñánigo, Biescas y Formigal.

Dificultad: AD sup. En general el corredor no presenta inclinaciones superiores a 50º, siendo la inclinación media de unos 40º. Con nieve no tiene ninguna complicación. Nosotros encontramos un resaltillo de mixto sencillo (II). En el tramo desde La Fourche hasta la cima del Petit Pic hay que subir un muro de IV de unos 20 metros.

Desnivel: desde el parking al refugio unos 400 metros de desnivel; desde el refugio hasta la cima del Petit Pic unos 800 metros, de los cuales unos 350 metros por el corredor. El total de la actividad 1200 metros.

Horarios: del parking al Refugio de Pombie 1,15 h. Del refugio al collado de La Fourche 1,30 h. De La Fourche a la cima del Petit Pic 45 m. El descenso desde la cima al refugio 1, 30 h. y la bajada del refugio al parking 1 h. En total 6 horas sin contar paradas.

Material: piolets, crampones y casco. Algunos friends o fisureros y cintajos. Cuerda de 60 metros (el rapel del muro de IV es de 33 metros). Si en el descenso optamos por rapelar mejor llevar dos cuerdas de 60 metros. Se puede bajar en tres rapels desde la cima hasta La Fourche y otros cinco por el corredor.

Bibliografía:

- Pirineos. Ascensiones en mixto, nieve y hielo, de Francis Mousel. Desnivel Ediciones. Págs. 44-45.

servido por vertical sin comentarios compártelo

5 Febrero 2012

PEÑALARA – PARED DE SANTILLANA – LA PEDRIZA

Escalar en la Pared de Santillana siempre supone una completa actividad en la que además de disfrutar de una escalada muy placentera podremos contemplar los parajes mágicos que esconde la Pedriza del Manzanares, sin temor a exagerar, uno de los rincones más hermosos del planeta.

Según el ritmo, contar con entre dos y tres horas para hacer la aproximación a la pared. Partiendo del Parking de Cantocochino cruzamos el puente de madera para coger la autopista de La Pedriza, en dirección al Refugio Giner y luego, pasando junto al Tolmo, hasta el Collado de la Dehesilla, donde giramos a la izquierda por un entretenido camino que nos obligará a hacer alguna pirueta entre los bloques. Tras el tramo más empinado llegamos a la increíble pradera de Navajuelos y finalmente a la Pared de Santillana. Hay otras posibilidades para llegar a la pared, como la que pasa por Cancho Amarillo pero la indicada es la más evidente para no perderse por el laberinto granítico de la Pedriza, opción que tampoco desmerece... es una aproximación muy bonita y recomendable también como ruta de senderismo.

Llegando a la Pared de Santillana

Croquis de la Peñalara (a la derecha), la Peñalárano (centro) y la Sur Clásica (en verde)

Venimos un grupo numeroso y nos repartimos las cordadas y las rutas. Jessica y yo vamos a la parte derecha de la pared, de donde sale la ruta Peñalara. La vía Peñalara no es excesivamente repetida y supera el característico techo triangular de la zona derecha de la pared para continuar por un vertical y sencillo espolón plagado de setas que ofrecen buenos y variados puntos de agarre para pies y manos. Para iniciar el primer largo (6a), ascendemos, sin necesidad de encordarnos, unos veinte metros (III) por la canal que sale a la derecha de la pared hasta llegar a la altura del techo y montamos reunión en un bloque con una cinta larga. Hay que hacer una travesía descendente hacia la izquierda por debajo del techo hasta llegar a su extremo izquierdo, donde una buena seta nos permite superarlo (6a) y nos coloca al comienzo del espléndido espolón. El paso su puede proteger con friends y conviene dejar cintas muy largas para evitar el roce de la cuerda. Aconsejable un friend grande para el principio y alguno pequeño para el final.

Superando el techo

Jessica superando el techo, con bastante más elegancia

No queda más que seguir por el espolón (IV), siempre con buenos agarres, con la posibilidad de asegurar con algún cintajo en las setas, hasta una pequeña repisa en el centro de la pared donde se monta la reunión, común con la Sur Clásica, en un parabolt y una seta a su izquierda.

El segundo largo (V-) es común con la Sur Clásica y sigue recto, por lo más evidente, unos sesenta metros hasta el final de la pared. No hay ningún seguro fijo pero se puede lacear alguna seta. Montamos reunión sobre dos parabolts o bien un poco más arriba con friends. En total son unos 120 metros de escalada y la pena es que no haya otros dos largos iguales.

Saliendo de la reunión

Llegando al final de la pared

Jessica en el segundo largo

En la cima, con viento frío del norte...

Para el descenso conviene localizar unas marcas rojas hacia la izquierda, según llegamos a la cima, que llevan a una canal empinadilla. En unos metros estamos en el suelo y retornamos a las mochilas por el camino del Collado de la Ventana. Unos quince minutos.

La vuelta a Cantocochino se puede hacer por el camino de ida o, más interesante para completar una buena actividad, subiendo otra vez por el camino que lleva al Collado de la Ventana y bajando desde allí, con lo que hacemos una ruta circular por la Pedriza que no tiene desperdicio. En total una hora y media aproximadamente.

29 de enero de 2012. Jessica Salcedo y Pablo Parrón.

Datos prácticos:

Acceso: Ver La Pedriza al comienzo de la primavera.

Dificultad: 6a, V-.

Longitud: 120 metros aprox.

Horarios: entre dos y tres horas hasta la Pared de Santillana, una hora y media para la vía y un par de horas para el descenso y la vuelta a Cantocochino.

Material: un juego de friends y cintas largas para lacear setas. Casco. En toda la vía no hay más seguros fijos que un parabolt para la primera reunión y dos para la segunda. El techo del primer largo se protege con dos o tres friends, alguno pequeño. Cuerdas de 60 metros.

Bibliografía:

- Guía de Escalada de La Pedriza, de J. Ignacio Luján y David A. Zapata, págs. 572 y 575. Editorial Barrabés.

servido por vertical sin comentarios compártelo

9 Enero 2012

HARAKIRI – PICO DE LA MIEL – LA CABRERA

Puede resultar algo complicado localizar el comienzo exacto de la vía Harakiri puesto que en pocos metros alrededor comienzan también las vías Julio, Casera Atómica, Rivas-Acuña, Guirles-Campos y Thanatos. El punto concreto de inicio de la Harakiri se encuentra unos metros a la derecha de la característica bavaresa del primer largo de la Julio, o si se prefiere, unos metros a la izquierda de la Rivas. Se localiza en un diedro con tendencia a izquierdas que se dirige hacia unos árboles. El diedro suele estar bastante sucio.

El primer largo (V+) asciende en dirección al diedro en unos metros fáciles (IV) hasta un pequeño resalte en el que conviene meter un friend mediano. Remontado el resalte el diedro, muy sucio, se dirige hacia unos arbolitos en los que suele haber algún cordino para asegurar y continúa, ya encima de los árboles hasta un parabolt a la altura de la primera reunión de la vía Julio, que debemos alcanzar con una travesía delicada hacia la izquierda de un par de metros, no muy difícil pero llena de musgo. Hacemos reunión en la primera de la Julio para evitar el roce de la cuerda al final del diedro en el que hay que hacer una pequeña travesía hacia la derecha hasta la reunión. Si optamos por unir los dos primeros largos prever casi sesenta metros.

El segundo largo (V) retoma el diedro, para lo que tenemos que volver a hacer la travesía, esta vez hacia la derecha, y continúa por él hasta que termina. Unos metros a la derecha encontraremos la reunión. Aunque el diedro está protegido con parabolts nuevos es preciso complementar la protección con algún friend.

La cuerda va marcando el recorrido del segundo largo

El tercer largo (V+) progresa por las fisuras que tenemos de frente hacia un clavo visible desde la reunión. Sigue hacia un muro vertical protegido con parabolts que alejan bastante. De todas formas vamos encontrando buenas regletas para progresar en el que nos pareció uno de los largos más entretenidos del Pico de la Miel. Unas chapas blancas remontan el muro de la derecha pero pertenecen a otra vía. Debemos seguir recto hasta que el muro empieza a tumbar (posibilidad de colocar un friend grande) para salir directos hasta la reunión.

En el estupendo muro del tercer largo (arriba y abajo)

Llegando a la tercera reunión

El cuarto largo (IV+) sale hacia la izquierda para tomar una fácil chimenea con bloques por la que salen otras vías con buenas posibilidades de protección. Del último bloque salimos hacia la derecha y vemos la reunión, que también se puede montar unos metros más arriba salvando la sencilla placa final y evitando así tener que seguir encordados para salir a cima.

Unos metros sencillos (III+), que con precaución y buscando lo más fácil podemos hacer ya desencordados, nos llevan directamente al final de las dificultades.

Trepando los últimos metros, fáciles, para llegar a cima

El descenso se hace por los bloques del lado izquierdo del Pico de la Miel hasta dar con el caminito que en no más de 15 minutos nos lleva al inicio de la vía. Dada la gran afluencia de escaladores a esta escuela es casi imperativo evitar el descenso rapelando, con lo que evitaremos molestar a nadie, minimizaremos el riesgo de accidentes y además haremos una bajada mucho más rápida y segura.

23 de diciembre de 2011. Luis Martínez y Pablo Parrón.

Datos prácticos:

Acceso: Desde Madrid hay que coger la Carretera de Burgos (A1) hasta la salida 57 en la que veremos la señal del pueblo de La Cabrera. En total unos 60 kilómetros. Enseguida entramos en la Calle de los Colegios, que seguiremos varios metros, hasta un callejón sin asfaltar a mano derecha (Calle de la Sierra), en la que dejamos el vehículo (ver el trayecto en la web de Viamichelin).

Desde aquí sube un camino que debemos seguir con tendencia hacia la derecha hasta un rellano desde el que sale un camino entre las jaras a la izquierda (hay que ir atentos porque es fácil pasárselo). Este camino enfila ya directo a la base del Pico de la Miel. Antes de llegar a la base el camino se bifurca en dos. El de la derecha se dirige hacia el callejón Soyermo y debe tomarse para acercarse a la base de las vías Ezequiel, Espolón Manolín, etc. El de la izquierda nos lleva a la base de la vía.

Dificultad: V+, V, V+, IV+.

Longitud: 120 metros aprox.

Horarios: Unos 30 minutos desde el coche al comienzo de la escalada, un par de horas para la vía y 15 minutos para descender desde la cima del Pico de la Miel hasta las mochilas.

Material: un juego de friends y fisureros, y algún cordino para lacear los arbolitos del primer largo. Casco. Encontraremos algún parabolt en los dos primeros largos y en el muro del tercero, además de un clavo al comienzo del tercer largo. Todas las reuniones están montadas con parabolts con argolla aunque la última es preferible montarla nosotros mismos al final de las dificultades.

Bibliografía:

- Guía de escaladas en la Sierra de la Cabrera. Federación Madrileña de Montañismo. Pág. 39. Desnivel Ediciones.

- Clásicas de la zona centro, de Daniel Alcojor, págs. 104-105. Desnivel Ediciones. Existen muchas diferencias entre la ruta descrita por Daniel y la indicada en la Guía de la Federación Madrileña de Montañismo. La vía descrita en este artículo sigue en mayor medida la línea de la Guía de la FMM.

servido por vertical 1 comentario compártelo

27 Noviembre 2011

SUR CLÁSICA DEL PAJARITO – LA PEDRIZA

El Risco del Pajarito alberga varias clásicas de calidad y no suele estar abarrotado, gran parte de la aproximación transcurre a la sombra de los árboles y en total suele llevar aproximadamente una hora, tanto si accedemos directamente por el camino que sale a la izquierda tras cruzar el puente de madera del aparcamiento de Cantocochino, sube hacia el Cancho de los Muertos y continúa hasta el risco, como si accedemos por la autopista de La Pedriza. Si vamos por la autopista, antes de llegar a la altura del Refugio Giner un hito poco visible marca el camino que sube a la izquierda hasta Collado Cabrón, desde donde sale otro camino a la derecha hacia el Pajarito.

La vía Sur Clásica se abrió en 1952, al parecer por Santiago Heredero y algunos amigos, y hasta hoy se ha repetido tantas veces que en los tramos clave ya se nota el paso de la gente. No obstante, el siempre genial granito de La Pedriza la sigue reclamando como una de las rutas obligadas de esta excepcional escuela.

Al llegar localizamos rápido un gran diedro con árboles hacia el centro de la pared, por donde empieza la vía. Con un tiempo más propio de finales de septiembre que de casi diciembre comenzamos el primer largo (V-), con unos pasos fáciles se alcanza un viejo espit bien visible desde el suelo y se sigue fácilmente hasta un árbol y unos metros por encima hasta otro árbol tras el cual se despeja el panorama y el diedro se cierra en una fisura por la que se progresa muy bien pues permite meter bien los pies y asegurar con friends medianos-grandes. Reunión montada. Unos 45 metros.

Los primeros metros de la Sur Clásica del Pajarito

Después de pasar los árboles de los primeros metros

Llegando a la primera reunión

El segundo largo (6a o A1/IV+) supera nada más salir de la reunión una bavaresa que patina más de lo deseable (6a) protegida con tres espits en buen estado. Si se resiste se puede hacer fácilmente en artificial con solo tirar de las cintas. Al primer seguro se llega casi desde la reunión con lo que el factor de caída se reduce rápidamente. Por encima terreno fácil (IV) con un clavo y algún paso tonto hasta un árbol en el que montamos reunión. Unos 25 metros.

En la bavaresa pulida del segundo largo (arriba y abajo)

Una hermosa chimenea a la izquierda de la reunión inicia el tercer largo (V). Superamos el primer resalte de la chimenea, muy abierta, de unos cuatro metros. Por encima la chimenea se presenta sinuosa y se va estrechando. Parece asequible pero nuestra vía la abandona hacia la derecha hasta un par de chapas viejas en las que se solía montar reunión, para seguir por una placa fácil con setas, hasta la reunión (un espit al lado de una gran seta algo roma para asegurar). Unos 40 metros.

Placa de setas fácil tras abandonar la chimenea por la que comienza el tercer largo

El cuarto largo (6a o A1/IV) sube al gran bloque cimero del Pajarito. Para montarse en el bloque una seta cada vez más roma pero aún con buen agarre permite superarse hasta otra seta alargada y con mejor canto de la que ya se sale sin problemas. También se puede montar un pedal y alcanzar directamente la seta alargada sin más complicaciones. Unos metrillos fáciles y estamos en la cima. La reunión hay que montarla. Unos 15 metros.

Abajo, lazeada, la seta que ayuda a montarse en la cabeza del Pajarito

En la cima, con Cabezas de Hierro al fondo luciendo las primeras nieves de la temporada

El descenso se hace destrepando con cuidado por el lado opuesto al de llegada un par de metros (poco evidente pero buscando los agarres no es difícil). Veremos las anillas de rapel en la cara este pero todavía unos metros por debajo. Es preferible rodear un par de metros a intentar alcanzarlas recto. Con un rápel de 20 metros llegamos a un gran balcón desde el que ya se puede destrepar aunque es mejor alargar el rápel otros 20 metros para evitar un corto pero delicado destrepe.

En el descenso, llegando al gran balcón. Conviene
seguir rapelando para evitar un corto destrepe muy empinado

A la vuelta, para completar la jornada, decidimos hacer una parada en el Cancho de los Muertos donde la vía de artificial Tinto de Verano (Ae/IV-) nos dejó unas buenas fotografías para soñar en casa.

24 de noviembre de 2011. Luis Sebastián/Pablo Parrón y Fernando Blas/Frank

Datos prácticos:

Acceso: ver comienzo de la reseña.

Dificultad: V-, 6a (o A1/IV+), V, 6a (o A1/IV). Una gran vía clásica que se puede disfrutar aunque el sexto grado nos quede lejos.

Longitud: 120 metros aprox.

Horarios: una hora de aproximación, un par de horas para la vía y 45 minutos para la vuelta a Cantochino.

Material: en la vía sólo hay algún espit y algún clavo. Salvo la primera reunión las demás hay que montarlas. Un juego de friends y fisureros. Casco.

Bibliografía:

- Sur Clásica del Pajarito: Guía de Escalada de La Pedriza, de J. Ignacio Luján y David A. Zapata, págs. 382-384. Editorial Barrabés.

- Tinto de Verano, Cancho de los Muertos: Clásicas de la zona centro, de Daniel Alcojor, págs. 174-175. Ediciones Desnivel.

servido por vertical sin comentarios compártelo

14 Septiembre 2011

LA FERIONA DEL PILAR - PEÑA DEL LLANO – CALDAS DE LUNA

Entre los cientos de riscos que circundan todo el Valle de Luna, las posibilidades de aperturas son todavía casi infinitas y algunos nuevos están llamando la atención de escaladores foráneos y los vecinos asturianos que muchos días acuden en busca del buen tiempo.

Entre otros se encuentra la Peña del Llano, muy cerca de la conocida Peña del Pincuejo en el mismo pueblo de Caldas de Luna. A unos 300 metros después de pasar el cruce de Aralla, en dirección a Caldas de Luna aparcamos el coche al borde de la carretera al lado de una pista que surge a mano derecha. La pista entra en una finca con una majada para ovejas en la que puede haber algún perro de los pastores. Un cómodo caminito asciende suavemente. Lo seguimos unos 15 minutos hasta llegar a la altura de unas placas negras. A la derecha una gran placa en forma de embudo invertido forma un cuello de botella en el que la pared parece terminar. Una chorrera blanca delata el primer parabolt de la vía. En cinco minutos subimos directos hasta la base de la pared. También es posible ir subiendo desde la majada en diagonal hacia la izquierda, repartiendo el desnivel de forma más equilibrada. En total unos 20 minutos de aproximación. Si nos vamos fijando en la aproximación veremos una placa con varias vías de deportiva de grado asequible.

Desde el pie de vía nadie diría que tenemos por delante ocho largos y más de 400 metros de escalada. Es preciso valorar la intuición de los aperturistas para dibujar una línea tan larga buscando la dificultad entre placas de perfecta adherencia. Por su orientación, la vía puede ser una opción en los días fríos.

El primer largo (V+) comienza en una placa (IV) protegida con dos parabolts. Sigue por un filoncito con otro parabolt y entra en otra placa vertical bien protegida (V+). Al llegar al cuello los parabolts siguen por la derecha y encima encontramos la reunión (dos parabolts con un maillón). Atención, 60 metros.

En el primer largo, hacia el cuello de botella

El segundo largo (V), sube por placas fáciles al principio (III) y algo más difíciles al final (V) con tendencia hacia la izquierda. Reunión en dos parabolts con un maillón. Bien protegido. Otros 60 metros.

Placas finales del segundo largo

El tercer largo (V) sigue la misma tónica, también hacia la izquierda, por placas de IV y V. Reunión como las anteriores. 50 metros.

En medio del tercer largo

En la tercera reunión. Por encima se
ve el muro por el que sigue el cuarto largo

El cuarto largo (V+) sigue por placa hasta un resalte muy vertical con un parabolt. A pesar de que impresiona tiene una fisura con buenos agarres y se puede asegurar a placer (V+). Seguir por terreno fácil hasta encontrar dos parabolts para montar reunión, uno con argolla. 50 metros.

En el cuarto largo, después de superar el muro

Quinto largo (IV). Si nos fijamos bien muy a lo lejos, a la izquierda vemos un parabolt. Salir de la reunión hacia la izquierda (II) hacia un árbol que pasamos por la derecha y, siguiendo en travesía hacia la izquierda avanzamos hasta el parabolt, en unas placas de adherencia (IV) que dan paso a la reunión (un parabolt con argolla y un puente de roca). 60 metros.

En la quinta reunión. Por encima
el murito por el que va el sexto largo

Sexto largo (IV+). Placa fácil hasta un resalte bonito y fácil (IV+) protegido con un parabolt. Se puede completar con algún friend pequeño aunque tiene muy buenos agarres. Por encima del resalte un parabolt con argolla para montar reunión. 50 metros.

Escalando el sexto largo (arriba y abajo)

El séptimo largo (I-II) es muy sencillo y se hace casi andando. 60 metros hasta el pie de la bonita placa del último largo. Un parabolt sin argolla para asegurar y montar reunión.

Octavo largo (V+). Una línea de cuatro parabolts por encima y a la derecha de la reunión protege una bonita placa, muy fotogénica, con agarres romos pero excelente adherencia (V+ apretadillo). La reunión se monta en un parabolt. 30 metros.

La placa del último largo, un buen final

Cresteando por la cumbre, con las Peñas del Prado al fondo

Recogemos las cuerdas y nos calzamos las zapatillas para recorrer los metros que quedan hasta el punto más alto. Vista espléndida del Pantano de Luna, las Peñas Gemelas de Robledo, la Peña del Pincuejo, Peñas del Prado. Un final perfecto para una vía inesperada.

Para el descenso cresteamos hacia la derecha, hasta casi el final (unos 15 minutos), desde donde se baja por la izquierda fácilmente hasta un collado. Un camino baja en dirección a la majada de ganado en otros 45 minutos.

10 de septiembre de 2011. Luis Martínez y Pablo Parrón.

Datos prácticos:

Acceso: A unos 300 metros después de pasar el cruce de Aralla, en dirección a Caldas de Luna aparcamos el coche al borde de la carretera al lado de una pista que surge a mano derecha.

Dificultad: V+, V, V, V+, IV, IV+, II, V+. Aunque en casi todos los largos hay algún pasito curioso, todos los pasos clave están muy bien asegurados y son en general muy puntuales. Además, se pueden acerar. La dificultad real ronda el IV en placa. En los muritos de los largos cuarto y sexto se puede incluso colocar algún friend. En definitiva, una vía placer.

Longitud: 420 metros aprox.

Horarios: 20 minutos de aproximación, entre 3 y 5 horas de escalada, según cordadas, y 1 hora para el descenso.

Material: aunque la vía está en general bien equipada hay que lazar algún puente de roca y llevar un puñado de friends variados. Cuerdas de 60 metros indispensables. Todas las reuniones están montadas, aunque alguna con un solo parabolt podemos reforzarla. Casco.

servido por vertical 3 comentarios compártelo

13 Septiembre 2011

LUNA DE LOBOS – PEÑA DE RABANAL – RABANAL DE LUNA – LEÓN

La tranquilidad y buena roca están aseguradas en el bonito Valle de Luna, en León, igual que las noches frescas. Recuerdo haberme retorcido de frío en el mes de julio por no haber traído el saco de invierno y, como el valle nunca nos ha defraudado, aquí estamos de nuevo, 9 de septiembre de 2011, dibujando con la imaginación miles de líneas imaginarias en cientos de riscos y montes que surgen como hongos por todas partes mientras circulamos.

La Peña de Rabanal (1.410 m.) se yergue altiva frente al pueblo de Rabanal, evocando un Pequeño Alpamayo en roca de apariencia inalcanzable, aunque en realidad su escalada no es tan complicada.

El 20 de mayo de 2002 Carlos Bra, Miguel A. García y José Mª Fernández terminan de abrir Luna de Lobos (6a, V+ obligado), una bonita línea en la que la soledad está casi garantizada.

Aparcamos el coche en la Ermita de Pruneda y andamos por el arcén de la carretera unos 300 metros en dirección a Sena de Luna. Abandonamos la carretera hacia la izquierda remontando una canal incómoda y bastante salvaje (no esperemos encontrar un buen camino) en dirección a la pared. Mosquea un poco porque no la vemos hasta casi el final. Unos 40 minutos.

La Ermita de Pruneda vista desde la pared

Nos colgamos los hierros y empezamos el primer largo (6a). Un parabolt a unos tres metros del suelo señala el comienzo de la escalada. Se alcanza con un paso de V+ muy cerca del suelo y luego hay que hacer una pequeña travesía a derechas para alcanzar una fisura con muy buen canto (IV+). Atención al pasar un rosal salvaje en este punto que nos puede dejar hechos un cristo. Progresar por la fisura (V-), que gira a la izquierda y se protege bien con friends medianos-grandes. Termina en una placa fina con excelente adherencia protegida con dos parabolts (6a). A continuación unos metros fáciles con roca algo rota hasta la reunión (dos parabolts). 40 metros.

El segundo largo (V+) empieza con unos metros fáciles hasta una línea de tres parabolts en una placa (V+) que acaba en un arbolito. Sigue un diedro-canal (IV+) con un parabolt a la mitad que va dejando techos a izquierda y derecha hasta la reunión (un clavo y un parabolt). 45 metros.

La placa de salida del segundo largo

Tercer largo (IV+). Un corto paso de IV a la salida de la reunión protegido con un parabolt y todo recto por terreno muy fácil (II-III). Un parabolt en mitad del largo indica el buen camino. La reunión la montamos donde queramos casi a tope de cuerda. 50 metros.

Cuarto largo (II). Tirada muy fácil que se hace casi andando. Pasamos unos metros a la izquierda de una sabina que está aproximadamente a mitad del largo y seguimos hasta tope de cuerda. Montamos reunión al pie de un espolón entre dos paredes por el que sigue el último largo. Sin seguros. 60 metros.

Cuarto largo, directo hacia el espoloncillo que se ve arriba

Quinto largo (V+). A unos diez o doce metros desde la reunión vemos un parabolt en el espolón. No salimos directamente por el espolón sino por placa hacia la derecha en busca de un canalizo con un gran puente de roca (V). Unos metros por encima nos montamos en el espolón en busca del parabolt (V). Seguimos por el espolón autoprotegiendo hasta otro parabolt (V+). El espolón va perdiendo dificultad (IV) hasta la reunión (dos parabolts sin argollas). 40 metros.

Escalando por el espolón del último largo (arriba) y en la cumbre (abajo)

Desde la cumbre iniciamos el descenso por una canal empinada que baja hacia el norte (izquierda desde la cima). Enseguida vemos la Ermita de Pruneda al fondo y continuamos por la canal, bastante incómoda, hasta que se estrecha. Abandonarla a la derecha y bajar como mejor podamos hasta la ermita. Unos 40 minutos.

9 de septiembre de 2011. Luis Martínez y Pablo Parrón.

Datos prácticos:

Acceso: La Ermita de Pruneda se encuentra en la carretera que va de Rabanal de Luna a Villafeliz, a escasos metros a la salida de Rabanal. Aparcamiento en un tramo de carretera antigua con un cartel con croquis de la escuela de deportiva. En el bar del pueblo, en la misma carretera, nos pueden dejar la guía de escalada de Cuatro Valles.

Dificultad: 6a, V+, IV+, II, V+.

Longitud: 230 metros aprox.

Horarios: 40 minutos de aproximación, 2 horas de escalada y otros 40 minutos para el descenso.

Material: la vía se protege especialmente bien con fisureros. Cinco o seis friends pequeños-medianos. Cordinos para puentes de roca. Casco. Cuerdas de 60 metros. Semiequipada con parabolts.

Bibliografía:

- Cordillera Cantábrica. Escaladas selectas en roca, de Miguel Angel Adrados. Adrados Ediciones. Págs. 386-387.

servido por vertical sin comentarios compártelo

13 Septiembre 2011

AMISTAD CON EL DIABLO - NARANJO DE BULNES

Aunque nunca he sido amigo de las afirmaciones categóricas, parece existir cierto consenso en que la vía abierta en agosto de 1980 por Alfredo Iñiguez y Christian Marín en la cara este del Naranjo de Bulnes es actualmente una de las mejores rutas de pared en caliza de los Picos de Europa, y probablemente de mucho más allá.

Si bien la dificultad es muy asequible, la exposición de algunos largos exige cierto instinto y sangre fría, atributos indispensables para disfrutar plenamente de la escalada, y es precisamente después de un verano genial en el que hemos escalado todo lo que hemos podido cuando Luis y yo entendemos que estamos en condiciones de pactar nuestra Amistad con el Diablo…, ¿no dicen por ahí que hay que tener amigos hasta en el infierno?

El día amanece fantástico y como hemos dormido cerquita, a las 8,00 h. ya estamos en marcha para hacer la aproximación desde el Collado de Pandébano hasta el Refugio de Urriellu (unas dos horas). Para acceder a la cara este del Naranjo no hace falta llegar hasta el mismo refugio, porque unos cientos de metros antes un hito marca el camino que sale hacia la izquierda y remonta la Canal de la Celada. En no más de una hora nos deja al pie del imponente muro que forma la pared este del Picu.

Es fácil localizar el pie de vía, justo en el centro de la pared, bajo un pequeño techo en forma de media luna hacia la izquierda, encima del cual se encuentra la primera reunión. El primer largo (III+) comienza por canalizos fáciles a la derecha del techo y luego con tendencia hacia la izquierda hasta llegar a la reunión (dos parabolts sin argollas). Se puede proteger bien y es sencillo. 35 metros.

Los canalizos del primer largo desde la reunión

Segundo largo (IV). Desde la reunión vemos claramente dos techitos por encima, el primero a unos 7 metros y el segundo bastante más arriba. Por placa de difícil protección se llega al primer techito, en el que se pueden colocar bien friends medianos. Se pasa por la derecha y se sigue, ya con más posibilidades para proteger, hasta el segundo techito, al pie del cual se encuentra la segunda reunión (dos parabolts sin argollas). 30 metros.

El segundo largo al completo, justo llegando a la reunión

Tercer largo (IV). Yo estoy un poco cegato pero afortunadamente mi compañero ve bien la tercera reunión (dos parabolts sin argollas) y el tercer largo va recto hacia ella. 25 metros.

En medio del tercer largo

Hasta aquí la escalada es sencilla y los pasos que marcan la dificultad de los largos son bastante puntuales pero en los largos que siguen, con cien metros ya de buen patio, la escalada se pone tiesa.

El cuarto largo (V+) sale recto hacia un parabolt visible desde la reunión. Antes se puede colocar algún friend. Hay que continuar hasta otros dos parabolts seguidos que protegen bien el paso clave de la vía, una placa delicada. Por encima chapamos en un puente de roca y unos metros más con tendencia hacia la derecha para llegar a la reunión (dos parabolts sin argollas). 25 metros.

Unos metros antes del V+ del cuarto largo

El quinto largo (V) exige serenidad para disfrutar de la escalada y visualizar los mejores agarres que ofrece la pared. Son unos 35 metros en los que sólo encontraremos tres parabolts. Aunque no es del todo imposible colocar algún seguro adicional será francamente difícil que nada entre a cañón con lo que hay que contar con posibles vuelos de más de quince metros. Desde la reunión divisamos un buril oxidado a unos seis metros, a la izquierda, y un parabolt reluciente a unos ocho metros, a la derecha. Dirigirse hacia el parabolt, porque el buril corresponde a otra vía (Capricho de Venus). Desde el parabolt seguimos ascendiendo, ahora con tendencia hacia la izquierda, hasta encontrar otro parabolt, a unos diez metros. Chapamos y damos unos pasos en travesía hacia la derecha para tirar recto por un muro con chorreras negras y bastantes agujeros hasta llegar al tercer parabolt (otros diez metros más o menos). Unos ocho metros más arriba y ligeramente a la derecha llegamos a la reunión (dos parabolts sin argollas).

Llegando a la quinta reunión

Sexto largo (V). Desde la reunión se puede salir recto pero es más fácil y mejor si lo hacemos por la izquierda porque estos primeros metros no se pueden proteger, hasta un pequeño techo alargado en cuya base podemos colocar un par de friends. Pasamos el techo por la izquierda hacia un cordino en un puente de roca que ya veíamos desde la reunión. Seguir recto hacia el techo grande que parece marcar el fin de la pared. Salvo el puente de roca no encontraremos ningún seguro fijo en todo el largo que marque el camino y hay que ser fino intuyendo el itinerario y emplazando los friends que podamos. Reunión en dos espits. 40 metros expuestos.

Llegando al techito alargado del sexto largo,
primer punto donde podremos colocar bien algun friend

El séptimo largo (IV) es de mera transición para enlazar con la vía Cepeda, que da salida al anfiteatro sur de la montaña. Desde la reunión hacemos una travesía fácil hacia la derecha hasta una oquedad evidente que superamos sin problemas por su parte más baja, a la derecha. Detrás encontramos un espolón también fácil por el que tenemos que subir hasta una buena repisa tras la cual aparece un muro vertical con una fisura. Hay que dar unos pasos hacia la derecha para evitar esta salida y detrás encontramos dos clavos para montar la reunión, común con la Cepeda. Si no nos despistamos al final el largo es bastante sencillo. Además se protege sin problema. 40 metros.

Largo de enlace con la vía Cepeda

Octavo largo (IV+). Unos metros de placa fácil nos separan de un diedro-chimenea claro que sube hacia la izquierda. A unos tres metros de comenzar el diedro encontramos un clavo de la Cepeda que aún conserva restos de su pintura naranja original. El diedro se protege sin problema con friends medianos-grandes hasta otro clavo en su parte final. Salir del diedro y por placa también fácil seguir con tendencia a la derecha hasta una gran terraza en la que encontramos la reunión con clavos. 45 metros.

Iniciando el diedro-chimenea del octavo largo (arriba)
y el "rompe pies" visto desde arriba, una vez superado (abajo)

Noveno largo (6a). El último largo supera el famoso rompe pies, un diedro-bavaresa con mala caída que si no se toma en serio puede darnos un pequeño disgusto. Con un impulso nos montamos en un pequeño resalte desde el que alcanzamos el parabolt que actualmente protege el paso. Aunque no es excesivamente difícil, tampoco fácil, la roca esta pulidísima y no nos lo pensamos mucho. Metemos el pie derecho a modo de pedal en una de las cintas que habitualmente cuelgan del parabolt, nos impulsamos, colocamos un friend mediano lo más arriba que alcanzamos y en un visto y no visto estamos frente al agujero que da paso al anfiteatro sur y pone fin a las dificultades (algún clavo y puente de roca en este tramo). Los delgaditos pasamos sin problemas pero los fuertotes tendrán que hacer alguna contorsión. Nada más cruzar, a la derecha, encontramos la reunión con dos parabolts. 20 metros.

Quedan aún unos 250 metros de trepada (II) por el anfiteatro hasta la arista cimera del Naranjo y por ella, fácil, hasta la cumbre.

Al agujero que da paso al anfiteatro sur

Cima del Naranjo de Bulnes (2519 m.)

Como otras veces en este mismo punto, nos abrazamos, damos vueltas hasta marearnos sin poder dejar de mirar hacia todos los puntos cardinales, incapaces de detenernos en la vista más bella pues todas son excepcionales, y nos resignamos a tener que regresar al valle hasta la próxima ocasión. ¡Hasta la próxima Naranjito!

Para bajar destrepar por el camino de subida hasta un hito en la arista que marca el inicio de la canal de descenso por la cara sur. Con cuidado de no tirar piedras destrepamos la canal (III) hasta ver la brillante cadena del primer rápel de la cara sur. Con cuerdas de sesenta metros podemos hacer un primer rápel hasta la siguiente instalación, donde montamos el segundo rápel sin parar en la siguiente reunión porque da de sobra para llegar hasta la siguiente reunión. Un último rapel de 60 metros nos deja al pie de la cara sur del Picu.

En una hora aproximadamente recogemos y bajamos la Canal de la Celada hasta el refugio, ansiosos por despejar la sed en el agua fresquita que aun en septiembre brota con alegría en la fuente anexa. Comemos algo y en otra hora larga y casi al trote estamos en Pandébano con la guía de Picos en la mano para ver qué toca mañana.

8 de septiembre de 2011, Luis Martínez y Pablo Parrón.

Datos prácticos:

Acceso: Desde Arenas de Cabrales sale la carretera que lleva a Sotres y Tresviso. Pasa por la estación del funicular que sube a Bulnes. Antes de llegar a Sotres sale una pista de tierra a la derecha que señala dirección Urriellu. En unos kilómetros tomamos el desvío a la derecha y sólo queda seguir hasta llegar a una valla. Desde aquí sale el camino al refugio.

Dificultad: III+, IV, IV, V+, V, V, IV, IV+, 6a (IV+/A0).

Longitud: 280 metros, más otros 250 de trepada por el anfiteatro.

Horarios: Dos horas desde el coche hasta el refugio. Una hora hasta el pie de vía por la Canal de la Celada. Entre cuatro y cinco horas para la vía. Una hora el descenso por los rápeles de la cara sur. Una hora y media de vuelta al coche. En conjunto, con descansos y paradas, unas diez horas.

Material: Hay que llevar unas doce cintas, un juego de friends y fisureros, cintas para reuniones y puentes de roca. Casco. Las cinco primeras reuniones están equipadas con dos parabolts sin argollas. Las cuatro restantes con espits y clavos. Los pasos clave están bien protegidos (dos parabolts seguidos en el V+ del cuarto largo, y un parabolt en el paso del rompe pies del último largo, que protege la caída pero no lo suficiente para evitar una posible torcedura o esguince). En los largos expuestos, el quinto cuenta con tres parabolts; el sexto no tiene ningún seguro aunque sí algún puente de roca.

Bibliografía:

- Desnivel nº 289, julio/agosto 2010. Págs. 86-87. Naranjo de Bulnes. Cara Este. Amistad con el Diablo. La clásica. Reseña de Raúl Lora que aconsejamos encarecidamente. Pocas veces una reseña nos ha sido tan útil para hacer una vía.
- Desnivel nº 214, agosto 2004. Especial Naranjo, 100 años.
- Desnivel nº 132, septiembre 1997. Especial el Picu, Naranjo de Bulnes.
- Cordillera Cantábrica. Escaladas selectas en roca, de Miguel Angel Adrados. Adrados Ediciones. Págs. 64-65.

servido por vertical sin comentarios compártelo


Sobre mí

Avatar de vertical

Caminar, trepar, viajar... CONOCER es COMPRENDER

ver perfil »
contacto »

Fotos

vertical todavía no ha subido ninguna foto.

¡Anímale a hacerlo!

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?

Crea tu blog gratis en La Coctelera